El 8 y 9 de octubre, Proyecto Desconfío reunió en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a periodistas para trabajar sobre verificación, investigación digital y monitoreo de campañas de desinformación. La formación, posible gracias al apoyo de la Embajada de Polonia en Buenos Aires, combinó herramientas prácticas y análisis de los desafíos que plantea la cobertura electoral: desde la presión por publicar hasta la necesidad de sostener conclusiones con evidencia.
La primera jornada comenzó con la apertura institucional de Bogna Ruminowicz, consejera de la Embajada de Polonia en Buenos Aires, quien destacó la importancia de abordar la desinformación sin perder de vista la libertad de expresión y el derecho de la ciudadanía a conocer el origen de la información que recibe.
“Para nosotros, es también un aspecto muy importante de la libertad de expresión. Nunca queremos limitarla ni recurrir a la censura. Al contrario, lo importante es que los ciudadanos sepan de dónde viene la información, si es verdadera o si se trata de una manipulación”, expresó.

A continuación, Leticia Martínez, periodista especializada en Política Internacional y columnista de TV Pública y Futurock, compartió su experiencia en un viaje de investigación sobre desinformación e injerencia extranjera. A partir de ese trabajo, abordó las dificultades de rastrear contenidos y reconocer posibles operaciones de manipulación, incluso cuando la información circula a través de medios de comunicación en los que el público suele confiar.
Su intervención también puso el foco en la presión por publicar primero y en los riesgos de difundir información que todavía no fue suficientemente contrastada. En un escenario de circulación inmediata, sostuvo, tomarse el tiempo necesario para verificar puede evitar consecuencias mucho mayores para la credibilidad periodística.
Luego, Adrián Pino y Soledad Arréguez Manozzo, cofundadores de Proyecto Desconfío, presentaron un panorama general de la desinformación y repasaron herramientas para investigar y verificar contenidos en contextos electorales. El abordaje permitió situar los desafíos actuales y vincularlos con recursos concretos para el trabajo periodístico.
Por su parte, Juan Cruz Camacho y Hernán Ordiales profundizaron en el análisis de las conversaciones digitales y el monitoreo de redes sociales. El eje estuvo puesto en comprender qué circula, cómo evoluciona la conversación y por qué resulta importante observar esas dinámicas para detectar posibles campañas coordinadas. El volumen de actividad y la velocidad con la que cambian los contenidos hacen necesario contar con estrategias que permitan investigar de manera oportuna y preservar información relevante.
La segunda jornada abrió con la bienvenida institucional de Adam Ryszka, consejero de la Embajada de Polonia en Buenos Aires, quien destacó el derecho de la ciudadanía a saber si la información que recibe forma parte de campañas de desinformación. En su intervención, planteó que es posible combatir la desinformación sin vulnerar la libertad de expresión y mencionó la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea como parte de la respuesta institucional frente a este fenómeno.
Luego, Néstor Luis Altuve Oráa, especialista en estrategia, sostenibilidad e inteligencia artificial para medios, coordinó una simulación de verificación en la que los participantes debían tomar decisiones a partir de la evidencia disponible.

Entre los criterios del ejercicio, propuso que la prioridad no fuera determinar quién declara primero que un contenido es falso, sino fundamentar las conclusiones. También destacó que una nueva evidencia puede modificar una evaluación y que es necesario registrar tanto lo que se sabe como aquello que todavía no pudo confirmarse. La dinámica puso el acento en documentar el proceso de investigación y poder justif
icar las decisiones tomadas.

Por su parte, Adrián Pino trabajó sobre el diseño de un plan de cobertura electoral, con foco en la planificación del monitoreo y las estrategias para investigar la desinformación durante el proceso electoral. Este abordaje permitió vincular las herramientas de verificación con la organización del trabajo periodístico y la necesidad de anticipar posibles escenarios de circulación de información engañosa.
El programa continuará con nuevas capacitaciones:
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Mendoza: 16 (9 a 17 h) y 17 de octubre (9 – 12 h)
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Rosario: 12 (9 a 17 h) y 13 de noviembre (9 – 12 h)
